07.11.2016

Por qué hacer una sesión Preboda

En mi casa hay un sillón grande.

En ese sillón se sientan todas las parejas que vienen a reunirse conmigo cuando están planificando su boda. Muchas de las parejas que se sientan en ese sillón ponen cara de susto cuando surge la palabra preboda. La idea de posar frente a una cámara asusta un poco, es cierto. Tal vez, si pensás en eso, en tu cabeza aparezcan situaciones rígidas, poco creíbles y sobre todo, incómodas.

Te cuento qué pasa el día del casamiento.

Se elige y contrata a un fotógrafo o fotógrafa para guardar los recuerdos de ese día. Esa persona estará contigo, tu pareja, tu familia y tus amigos, durante unas 12 horas tomando fotos de todo lo que suceda. Habrá momentos relajados y de celebración donde no percibirán que hay una cámara, pero también habrá momentos emotivos y momentos muy íntimos que también son parte del casamiento y no pueden dejar de fotografiarse.

Lo cierto es que la mayoría de las personas no está acostumbrada a esta situación de ser observada y más aun porque es un día totalmente excepcional. Es así que la instancia de la preboda se vuelve tan importante tanto para la pareja como para mí. A mi me ayuda saber de ustedes y ver cómo interactúan. Conocer sus gestos (tu mejor perfil, también). Además necesito su confianza, para poder lograr los resultados que busco y que asumo también buscarán ustedes al elegirme como su fotógrafa.

 

 

 

“Hacer las fotos con Pato fue la mejor decisión! Para nosotros el registro de ese momento tan especial era muy importante y contar con su talento fue hermoso. En la marcha descubrimos (y para nada menos importante) que más allá de lo profesional, Pato fue genia en lo personal, haciéndonos sentir cercanos y gracias a eso, súper cómodos! La preboda fue clave en ese sentido! ese rato descontracturado e íntimo, comenzó a generar la confianza necesaria para sentirnos relajados durante el gran día.”

Noli y Gus

 

“Ser fotografiado es abrirte a que otro te vea. La preboda fue una instancia descontracturada que nos permitió conocernos y conectarnos con nuestra fotógrafa. Gracias a la preboda vivimos con mayor naturalidad el proceso de ser observados y fotografiados. Patricia, además, es un ser maravilloso, que comprende perfectamente lo que es fotografiar a otro, entrar en su intimidad. Lo hace con un arte increíble. Es una persona muy sensible, ubicada, profunda, con una mirada hermosa de las cosas. Ella, sin duda, fue un factor muy importante a la hora de poder relajarnos y disfrutar del momento.”

Karen & Marcos